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Foto: Carlos Zahumenszky / Gizmodo

Analizar móviles de gama media no es divertido. Son teléfonos que hacen todo moderadamente bien, pero no destacan en nada, lo que hace muy difícil escribir sobre ellos con el más mínimo entusiasmo. Con el realme 8 Pro mi principal preocupación está siendo conseguir que esto no parezca un publirreportaje.

Y no, antes de que levantes la mano. No lo es. Ojalá lo fuera y realme me pagara por escribir esto, pero lo único que hace es prestármelo un par de semanas y luego llevárselo. Lo habitual. Pese a todo, no puedo evitar estar absolutamente entusiasmado con este móvil y no puedo por menos que recomendarlo si lo que buscas es un teléfono realmente sólido por debajo de los 300 euros. La última vez que me gustó tanto un gama media fue con el Pixel 4a. Pues bien, el realme 8 Pro es mejor, y 89 euros más barato que aquel modelo.

Cámaras

Comencemos por lo que me ha enamorado del realme 8 Pro: sus cámaras. El teléfono tiene cuatro sensores dispuestos en un cuadrado simétrico bastante estiloso:

  • Cámara principal con sensor Samsung HM2 Isocell Plus de 108Mpx y 1/1,52 pulgadas con f/1.88 de apertura y enfoque PDAF.
  • Cámara gran angular de 8Mpx y un campo de visión de 119 grados y f/2.25 de apertura.
  • Cámara macro de 2Mpx y apertura f/2.4
  • Cámara blanco y negro de 2Mpx y apertura f/2.4

No son las mejores cámaras del planeta ni tienen tecnología novedosa en sentido estricto. De hecho, le falta un teleobjetivo que le de algo de zoom óptico. La cámara macro y la monocroma también tienen una resolución muy escasa. Ambas están ahí básicamente para apoyar a las otras dos en ciertos modos y para ciertos enfoques. La cuestión es que a veces no se trata de las cifras, sino de cómo el fabricante las integra, y realme ha hecho un trabajo aquí que bordea la magia.

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Foto: Carlos Zahumenszky / Gizmodo

Parte de esa magia está en el sensor Isocell de Samsung. Cuando tienes un sensor principal de 108 Mpx, enfoque PDAF y lo sabes aprovechar puedes cuajar una experiencia de cámara en la que hasta el zoom digital es resultón. Realme ha hecho un trabajo excelente en este sentido. Las cuatro cámaras del realme 8 Pro funcionan perfectamente en equipo para ofrecer una experiencia de uso realmente satisfactoria. El 8 Pro no es el móvil con las mejores cámaras del mundo, pero para costar solo 300 euros ofrece una calidad fotográfica fantástica que ya les gustaría a algunos terminales de las grandes ligas. La mejor parte es que en ningún momento me ha dado problemas o me he sentido limitado por el hardware pese a que es limitado. Veamos algunos ejemplos.

Color y enfoque

El realme 8 Pro tiende a sobresaturar los colores. Me atrevería a decir que probablemente tenga que ver con el hecho de que el sensor esté fabricado por Samsung. En realidad da igual. Lo importante es que las fotos que saca, aunque no sean cien por cien realistas, son espectaculares. A poco que haya algo de color en el motivo a fotografiar, el 8 Pro pinta cielos de película, caras saludables en mitad de la pandemia y vegetación que parece salida del Amazonas. Y lo hace bien.

Gran angular y zoom

La cámara gran angular del 8 Pro no es en absoluto mala. Responde bien hasta de noche (más sobre esto abajo). Su mayor problema es que su capacidad para captar el color no es tan buena como la de la principal, por lo que las fotos se verán más apagadas (y en cierto modo más realistas). En cuanto al zoom digital, cuenta con dos pasos (2x y 5x). La resolución del sensor hace que incluso en 5x las fotos sean perfectamente usables. Si lo forzamos puede llegar a 20x, pero el empastado aquí es ya excesivo.

Modo Nocturno

El modo nocturno del realme 8 Pro es pura magia para un móvil de gama media. El tiempo de exposición puede ser largo en algunas tomas, pero el móvil logra captar un detalle, una luminosidad y, sobre todo, un color sensacionales.

Modo retrato

Luces y sombras. Lo bueno del modo retrato es que los algoritmos captan muy bien el contorno de la figura para aplicar el correspondiente efecto bokeh, incluso en motivos con contornos difíciles como pelos. Lo malo, que el objetivo tiene que estarse quietecito o aparecerán artefactos bastante visibles. Salvo por ese detalle, muy disfrutable.

Modo macro

La cámara macro del 8 Pro rivaliza con las macro de otros móviles con mayor resolución. Es mejor, por ejemplo, que el modo macro de los OnePlus 8T. Es mejor también que el macro del Asus ROG Phone 5 que hemos analizado recientemente. De nuevo, no solo gana por detalle, sino por los colores que saca en este tipo de fotos.

Modo Miniatura

El modo miniatura es un añadido simpático a la cámara, aunque su utilidad es limitada por lo restringido de las situaciones en las que se puede usar y que la ilusión óptica que genera sea creible. En su favor he de decir que funciona realmente bien y es un añadido interesante para los usuarios que no sepan simular este efecto usando desenfoques de manera manual en un editor.

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