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Captura de pantalla: Disney

Puede que los estrenos de cine en streaming estén parcheando los problemas de las productoras para estrenar (y hacer taquilla) en cine, pero no están gustando nada a las personas que trabajan haciendo películas. Las últimas protestas proceden de Pixar, donde se dice que el personal está muy descontento.

La noticia llega de Matthew Melloni, ex-director de THR y amigo personal de un empleado de Pixar. Al parecer, y según lo que esta persona no identificada ha comentado a Melloni, el personal de Pixar está desmoralizado. La razón es la decisión de Disney de estrenar sus dos últimas películas “en abierto” dentro de su plataforma Disney Plus.

El primer estreno de Pixar en llegar a Disney Plus fue Onward, pero lo hizo en unas circunstancias bastante excepcionales. La película llevaba muy poco tiempo en cines y justo se estrenó en marzo de 2020, cuando comenzaron los confinamientos y el cierre de salas.

Desde entonces Disney Plus ha estado experimentando con varios estrenos en la plataforma. Algunos, como Mulan y Raya and the last dragon han estado sujetos a lo que la compañía llama Premier Access, que básicamente supone tener que pagar una cantidad adicional (22 euros) para poder ver la película en su estreno. La alternativa es esperar unos meses a que se libere dentro de la plataforma y se pueda ver junto a los demás contenidos que incluye la suscripción mensual.

El caso es que Disney decidió no estrenar la siguiente película de Pixar mediante Premier Access. Esa película era Soul, que se estrenó en Navidad de 2020 tras sufrir varios retrasos debido a la pandemia de Covid-19. Hasta este caso tenía cierta justificación porque la película era otro caso excepcional surgido en mitad de este cambio de estrategia forzado por la situación.

La gota que ha colmado la paciencia de Pixar es Luca, su nueva película. Disney ha programado su estreno en abierto para el próximo 18 de junio de 2021, y en Pixar comienzan a preguntarse si es que su trabajo no es lo bastante bueno como para que Disney cobre por él como va a hacer, por ejemplo, con Black Widow.

De momento no ha habido declaraciones oficiales ni por parte de Pixar ni de Disney. El estudio de animación ha sido uno de los grandes pilares de contenido de la compañía desde que la compraran por 7.400 millones de dólares en 2006. sus películas siempre han sido un éxito a nivel de público y una máquina de ganar premios por su calidad artística. De momento no hay cambios en los planes de Pixar, que trabaja en la serie Monsters At Work. En 2022 tienen previsto estrenar otra serie basada en el mundo de Cars, y trabajan en dos películas nuevas: Turning Red y Lightyear. [vía Screenrant]

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