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Foto: Blue Origin

Blue Origin, la compañía aeroespacial de Jeff Bezos, ha presentado una protesta de 175 páginas ante la Oficina de Responsabilidad del Gobierno de Estados Unidos (GAO) después de que SpaceX fuera la única seleccionada por la NASA para construir el “sistema de aterrizaje humano” (HLS) que transportará astronautas desde la órbita lunar hasta la superficie de la Luna a partir de 2024.

El documento acusa a la NASA de juzgar mal varias partes de la propuesta de Blue Origin: el módulo de aterrizaje Blue Moon que la compañía había diseñado aprovechando proyectos existentes de fabricantes tradicionales y contratistas de defensa norteamericanos (Lockheed Martin, Northrop Grumman y Draper).

La propuesta de Blue Origin y su “Equipo Nacional” era la favorita de la NASA junto a la de SpaceX (el vehículo espacial Starship), pero la NASA decidió confiar en la capacidad de gestión de SpaceX, que ha completado más de un centenar de misiones orbitales, entre ellas, tres misiones tripuladas a la Estación Espacial Internacional, y ya está probando prototipos de la Starship en sus instalaciones del sur de Texas; mientras que Blue Origin solo ha realizado vuelos suborbitales de prueba sin tripulación con su cohete New Shepard.

Se esperaba que la NASA eligiera a dos empresas para que compitieran entre ellas, presumiblemente SpaceX y Blue Origin, pero una importante reducción del presupuesto del programa HLS de parte del Congreso de Estados Unidos inclinó la balanza en favor de SpaceX. El contrato otorgado a SpaceX, que incluye un aterrizaje de prueba y un aterrizaje tripulado desde la estación lunar Gateway hasta la superficie de la Luna, es de 2900 millones de dólares, “significativamente” menos de lo que pedía Blue Origin, según la propia NASA.

“La NASA ha ejecutado una adquisición defectuosa para el programa Human Landing System y movió los postes de la portería en el último minuto”, dice Blue Origin, que califica la decisión de la NASA de “alto riesgo”. “Su decisión elimina las oportunidades de competencia, reduce significativamente la base de suministro y no solo retrasa, sino que también pone en peligro el regreso de Estados Unidos a la Luna. Por eso, hemos presentado una protesta”.

En el documento, Blue Origin afirma que la NASA no otorgó a la compañía la oportunidad de revisar su propuesta tras enterarse de la escasa financiación del Congreso (solo en 2021, el presupuesto del programa HLS pasó de 3300 a 850 millones de dólares). La compañía sostiene que la NASA favoreció injustamente a SpaceX e ignoró los desafíos técnicos relacionados con la Starship, incluida su propuesta no probada de repostar en órbita con otra Starship.

El siempre polémico director ejecutivo de SpaceX, Elon Musk, respondió a la protesta con un tuit burlón: “No puede levantarlo (hasta la órbita) jajaja”. El aparente juego de palabras hace referencia a que Blue Origin aún no ha puesto ningún satélite o astronauta en órbita, aunque “no puede levantarlo” (can’t get it up) también es una expresión informal para referirse a la disfunción eréctil.

En una declaración más seria al Washington Post, Musk añadió que “la oferta de Blue Origin era demasiado alta. El doble de alta que la de SpaceX, y SpaceX tiene mucho más progreso de hardware”. Sobre Jeff Bezos, quien supuestamente está “furioso” con este asunto, añadió: “Creo que necesita dirigir Blue Origin a tiempo completo para que tenga éxito. Espero que lo haga”.

Tras seleccionar a SpaceX como única ganadora de la adjudicación para el aterrizador lunar, la NASA anunció que comenzaría a trabajar “inmediatamente” en una nueva competición para que otros proveedores pudieran proporcionar servicios recurrentes a la superficie lunar durante las misiones Artemisa. Blue Origin no se conformó con tan poco y ahora la GAO tendrá que revisar su protesta y decidir si emite recomendaciones a la NASA. Si Blue Origin se saliera con la suya, la NASA podría verse obligada a rescindir su contrato con SpaceX y volver a convocar el concurso reflejando el déficit de fondos que en el anterior proceso inclinó la balanza en favor de SpaceX.

Esta no es la primera Blue Origin presenta una protesta a la GAO. Según The Verge, en 2019 la compañía protestó a este orgaismo que la Fuerza Aérea de Estados Unidos eligiera a solo dos de las cuatro compañías licitadoras para lanzar los satélites del Pentágono al espacio. La GAO sostuvo parte de su protesta, pero no le dio a Blue Origin la victoria que buscaba.

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